Archivo de la categoría: textos

Empresas del procomún sí, pero ¿qué hay de “lo público”?

Facebooktwitterreddit

 

Making community software sustainable

Artículo publicado originalmente en eldiario.es

Los commons, en su origen histórico, eran tierras bajo régimen comunal gestionadas y explotadas por clases campesinas. Esos bienes comunes formaban parte del sustento vital de dichas comunidades y, a su vez, constituían otra forma de cultura productiva. Si desde su origen estos recursos formaban parte de cierta realidad económica podría sonar redundante hablar hoy de economía del bien común o de empresas del procomún pero, en realidad, lo que se empuja con este nuevo paradigma no solo es aquella misma cultura productiva sino hacer visible que la actual economía capitalista se funda y consolida con la depredación de dichos bienes.

Empresas que sobreviven gracias a la explotación privada de bienes comunes sin ningún tipo de regulación las hay a miles, por no decir que no existe empresa capitalista que no capture, explote o se alimente de ellos. Bien lo saben algunos expertos de la teoría del management, autores de toneladas de manuales que buscan favorecer la comodificación de saberes y conocimientos que circulan en el interior o exterior de las empresas. Lo que en otro momento se suponía “al margen” de la explotación económica siendo considerado como no-productivo, hoy se percibe como un recurso fundamental. Esto incluso podríamos considerarlo como la mera punta del iceberg, puesto que la captura de estas balsas de recursos inmateriales parece casi anecdótica si la comparamos con el uso y sobreexplotación de otro tipo de recursos como los naturales o medioambientales. Por tanto, el tema no es si los bienes comunes toman o no un papel en el modelo económico, el tema es bajo qué principios éticos nos relacionamos con ellos.

En ese sentido, lo que denominamos empresas del procomún no es una categoría que define un matrimonio de conveniencia, sino una realidad económica compleja donde estructuras empresariales se relacionan con bienes comunes, gestionándolos, produciéndolos y explotándolos pero –punto fundamental– sin erosionarlos, sobreexplotarlos o privatizarlos. Como comentábamos en un artículo anterior donde introducíamos las empresas del procomún, es importante ver que la supervivencia de estos recursos de base comunitaria depende de pactos, mecanismos de gobernanza y la habilidad de detectar y respetar las diferentes esferas de valor que emergen del procomún. Por otro lado, señalábamos que con el estudio de casos de empresas que se relacionan bajo principios éticos con el procomún no vamos a poder aportar soluciones ideales, pero sí un compendio de ejemplos y patrones de los que podemos aprender. Asumimos así que manejamos prácticas con una escala y una dimensión pequeña, en muchos casos local y que difícilmente puede replicarse o crear espacios económicos homogéneos en una escala mayor. Y justo aquí es donde empezamos a echar en falta “lo público” o, mejor dicho, muchas de las funciones que pensábamos cumplía.

Seguir leyendo Empresas del procomún sí, pero ¿qué hay de “lo público”?

Cercamientos digitales

Facebooktwitterreddit

Ya ha salido el libro Cultura libre digital. Nociones básicas para defender lo que es de todxs editado por Icaria bajo la dirección de X.Net y Free Culture Forum. La recopilación de textos busca situar de manera muy pedagógica qué es eso de la cultura libre sin entrar en algunos debates actuales (que exigirían un trabajo específico). Los autores son @axebra, EDRI, FCForum, Fernando Acero Martín, Jaron Rowan, Simona Levi y yo mismo.

El libro se puede comprar y/o descargar online en la web de Icaria. Dejo aquí mi texto para que sea más fácil poder comentar, añadir o sugerir ideas.

———————————————-

LOS CERCAMIENTOS DIGITALES
Amenazas, retos y futuros de las nuevas tierras comunales [1]

 

“Esta es tú tierra, esta es mi tierra, desde Calahorra hasta Wikipedia” [2]
Fundación Robo

 

1. ¿Cercamientos?

Los cercamientos (enclosures [3]) fueron una serie de leyes que el Parlamento Inglés ejecutó durante los siglos SXVII y XVIII bajo las que se expropiaron tierras en régimen comunitario (commons), recursos que suponían un medio de existencia para las clases campesinas. Este fue un episodio fundamental para entender el paso de una economía feudal al capitalismo y supuso el desenlace que ya conocemos: la supresión de los medios de producción a las gentes que producían riqueza trabajando la tierra. En un breve párrafo del primero libro de El Capital Karl Marx relata la importancia de este momento de manera bastante ilustrativa:

“En la historia de la acumulación originaria hacen época, desde el punto de vista histórico, todas las transformaciones radicales que sirven de palanca a la clase capitalista en formación; pero sobre todo los momentos en los que las grandes masas de hombres se ven despojados repentina y violentamente de sus medios de subsistencia y lanzadas al mercado de trabajo en calidad de proletarios libres. La expropiación de las tierras del productor rural, del campesino, constituye la base de todo el proceso” (Marx, 2007: 200)

Marx apunta el momento en que son cercados los commons, es decir, bosques, ríos, campos, etc. que gestionaban directamente las comunidades. Es así como los comuneros perdieron su capacidad de sostenerse a través de la explotación de dichos recursos naturales y conformarán una masa proletarizada obligada a ofrecer su fuerza de trabajo para sobrevivir. Este fenómeno discurre en paralelo a dos acontecimientos no menos importantes, el proyecto colonial y la caza de brujas – proceso al que Karl Marx no prestó atención y que Silvia Federici ha estudiado con precisión médica– también caracterizados por el uso de niveles extremos de violencia. Estos procesos desmienten las teorías de los economistas clásicos que explicaron el desarrollo del capitalismo como producto de una serie de acontecimientos “naturales”. La transición de una economía feudal a los primeros estadios del capitalismo (en esos momentos mercantilismo) para nada fue un proceso limpio ni natural, al contrario, fue un periodo violento, repleto de revueltas y brutalidad. Si bien, como nos recuerda Elinor Ostrom, a día de hoy la gestión comunitaria de recursos naturales sigue existiendo y en ocasiones se muestra más eficaz que los modelos de gestión basados en la propiedad pública o privada, el régimen de propiedad comunal ha sido largamente ignorado cuando no invisibilizado institucionalmente.
Seguir leyendo Cercamientos digitales

Innovar desobedeciendo

Facebooktwitterreddit

texto originalmente publicado en la columna “lotería de palabras” de Nativa.cat

 

Innovar desobedeciendo. No puedo dejar de imaginar lo contento que estaría el economista austríaco Schumpeter si levantara la cabeza y leyera eso. Puede sonar delirante, pero creedme que pienso en su gesto socarrón mientras grita: “Exacto, hace casi un siglo ya dije que el emprendedor introduce novedades disruptivas en el mercado para innovar!” o cosas que oímos a diario pero que también son de cosecha schumpeteriana: “Veo que por fin has entendido la teoría de los ciclos económicos; solo se sale de una crisis con una mentalidad empresarial innovadora!”. Llegados a este punto en el que Schumpeter se pondría un poco pesado, habría que matizar. Pues al decir “innovar desobedeciendo” no me refiero a infringir las normas de planificación o a saltarse los manuales que aseguran contener la fórmula del maná empresarial. Al decir desobedecer, querido Schumpeter, me refiero a desobediencia civil, a acciones no violentas que se enfrentan a la ley. Al decir “innovar desobedeciendo” me refiero a provocar o conducir innovaciones sociales y políticas a través de estrategias que desobedecen o se enfrentan a las normas de un sistema económico y político incapaz de repensarse. Una vez dicho esto, cuesta imaginar la cara que pondría Schumpeter.

Pero insinuar que en la desobediencia civil hay un camino para la innovación social no es del todo innovador, ni siquiera novedad. Tenemos múltiples ejemplos históricos de procesos de desobediencia civil que han servido para conquistar derechos sociales, para reescribir leyes que eran excluyentes y para reformular pactos sociales. Decía Hannah Arendt en su libro “La crisis de la república” (1972) que la desobediencia civil surge cuando un significativo número de ciudadanos y ciudadanas ha llegado a convencerse de que, o bien ya no funcionan los canales normales de cambio y de que sus quejas no será oídas, o bien porque el Gobierno persiste en modos de acción cuya legalidad y constitucionalidad quedan abiertas a graves dudas.

Seguir leyendo Innovar desobedeciendo

posfordismo o explotación de la producción social

Facebooktwitterreddit

Texto escrito originalmente para el proyecto Doropedia -enciclopedia alternativa- de Producciones Doradas. Cada fascículo de Doropaedia se centra en un concepto diferente, compilando acepciones subjetivas elaboradas en textos, canciones, videos, etc. En este ocasión el concepto era posfordismo y mi propuesta se centró en resituar su significado, recuperando algunas ideas y algunas de las fuentes originales que lo acuñaron. La verdad es que no es muy subjetivo, pero es mío!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¿Por qué lo llaman posfordismo cuando quieren decir nuevas formas de extracción de riqueza y gobierno de la producción social?

El concepto posfordismo padece el síntoma de esa forma lineal de ordenar el conocimiento bajo la que se ha generado una inmensa lotería de palabras, etiquetando con prefijos y sufijos tanto períodos históricos como escuelas de pensamiento. Una fábrica de significantes que olvidan sus significados cuando son usados como mera consecuencia evolutiva del suceso anterior o como marco primigenio de lo que inmediatamente vendrá. Posfordismo, usado en desmesura y con tiros al aire, va camino de ese aplanamiento conceptual.
Seguir leyendo posfordismo o explotación de la producción social